anécdotasAnécdotas de un GameMáster

¡Saludos escapistas lobeznos!

Hoy vamos a empezar una sección muy divertida, acerca de algo de lo que los jugadores no os dais cuenta pero, los GM si 🙂

¡Atentos que comenzamos!

ANÉCDOTAS DE GAMEMASTER – PARTE 1

Muchas son las ideas que se os pasan por la cabeza cuando visitáis un escape room. Muchas con lógica; otras un poco disparatadas; otras sin sentido ninguno :D. Pero claro… ¿Qué tiene o deja de tener sentido dentro de un Escape Room?

Pues para cada sala, una cosa distinta, así que hemos ido recopilando anécdotas curiosas y graciosas de diferentes salas a través de sus propios GameMasters para que veáis de que somos capaces los adultos cuando tomamos el papel de detectives. Por supuesto, no diremos ni los nombres de las salas ni las ciudades para que no podamos relacionar. No seremos demasiado concretos, solo contaremos anécdotas que se puedan contar y, alguna que nunca debió pasar :D. Estas últimas ya no tienen tanto que ver con la imaginación, si no con el ser persona 😊

LA DEL PERRO

Nuestro GM número 1 nos cuenta la anécdota de un grupo que teniendo que resolver un acertijo concreto, no demasiado difícil al parecer, empezó a pensar: todo esto es tecnología pura y dura así que puede ser cualquier cosa:

“…Empecé a sospechar que no eran tan brillantes como pensaba, cuando en un momento dado, el equipo se puso a 4 patas y comenzó a ladrar como si fueran perros, en teoría buscando algún tipo de comunicación con el espíritu de otro perro que vieron en una fotografía. No se que esperaban que pasara, pero… La verdad es que pasaron unos minutos hasta que pude dejar de reír para decirles que pasaran a otra cosa…”

TRAVESTISMO

Bueno, muchos grupos lo hacen de broma. Ven ropa y dicen: ¿cómo me queda? Pero nuestro GM número 2, quedó sorprendido aquel frío día de otoño:

“…Estaban un poco bloqueados. Tenían varios frentes abiertos y uno de ellos dijo:

– ¡Eh! ¿De qué color es el vestido ese?

-Rojo.

– ¡Trae!

Se me cayeron los ‘huevos’ al suelo. Coge la tía y se pone el vestido así por encima todo convencida. Los demás la miraban diciendo ¿qué haces niña?

– ¡Pa’ el candado de colores! Ya tengo el rojo, hay que buscar azul, negro y amarillo.

-Pero ¿Rojo y qué? ¿Pa’ qué te pones el vestido, loca del coño?

Empezaron a reírse todos, yo incluido. No dije ni pío. Que pensaría la pobre mujer que podría pasar al ponerse el vestido ¿no? Pero bueno, al menos se lo pasaron bien…»

SUSTITO Y PLAS

La cara que se le debió quedar a nuestro GM número 3 tuvo que ser la leche. Nos lo cuenta él:

“…Hay unos cuantos sustos, pero bueno ellos ya saben a que vienen a la sala ¿no? Aún así es normal que se asusten y que se acuerden de nosotros o de nuestros familiares un par de semanas. Lo que no contaba aquí el amigo, vamos a llamarle Manolo, es que aquí se iba a llevar, primero el susto él, luego el susto del grito atronador de su mujer y luego el tortazo que le arreó ésta tras darse el susto ja ja ja ja ja….” (Risas continuadas del GM) “ ja ja, cuando por fin se tranquiliza la mujer, vamos a llamarla Paca, le mira Manolo y le dice:

-Paca, ¿tú te has dado cuenta la ostia que me has dado?- a lo que Paca le responde:

-¿No decías que no daba miedo? ¿Qué solo algún sustito? Pues sustito y PLAS Manolo.

Bestial. Estos se divorciaron fijo…”

INFIDELIDAD

Pues si, en efecto, también hay de eso en un Escape Room. ¿Qué es difícil? Hombre por nuestra experiencia… difícil y curioso :D:D Pero hay gente de todo. Pero la anécdota de nuestro GM número 4 es tan tan buena, que la dejaremos para otros episodios.

Bueno queridos escapistas lobeznos. Seguiremos contando anécdotas de éste tipo porque tenemos para aburrir. Si os ha gustado el artículo, comparte el enlace en las redes sociales y, sobre todo, disfruta de nuestro juego:

El Secreto de Amelia y: ¡Crea tus propias anécdotas!

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